Solemos pensar que las páginas HTTPS son seguras, incluso cargamos nuestros datos personales en estas, sin pensar en todo lo que podria estar sucediendo con nuestra información.
Los sitios HTTPS son cada vez más utilizados por los ciberdelincuentes precisamente para adquirir la confianza de la víctima.

El FBI emitió un comunicado advirtiendo del auge de las páginas HTTPS fraudulentas que tienen como objetivo robar datos de los usuarios. Consiguen que las victimas pongan sus tarjetas, datos, etc. en paginas "supuestamnente" seguras y de esta manera roban su información.

El hecho de que una web sea HTTPS significa que la conexión entre el navegador y el servidor está cifrada. Pero claro, eso no significa que esa página sea legítima y que no pueda tener algún tipo de interés oculto.

Según los últimos datos que maneja PhishLabas, casi la mitad (el 49%) de todos los ataques Phishing se realizan a través de sitios con certificado.

Cómo saber si una página es segura

Conviene aprender a reconocer si una web es segura o no. Hay detalles que pueden determinar la pérdida de confianza o hacer ver que puede haber algo detrás.

Le tenemos que prestar atención al dominio. Más allá de si es HTTPS o no, la propia dirección puede indicarnos si hay riesgos de seguridad o no. Hay que observar bien que el nombre del sitio al que accedemos este bien escrito, que no tenga alguna letra o símbolo añadido y que realmente esté diseñado para confundir.

También hay que observar bien el aspecto del sitio. Tener una visión general de la web puede decirnos si realmente es segura o representa un riesgo. Si estamos buscando sobre una temática en concreto y vemos muchos apartados de cosas que nada tiene que ver, puede ser un fraude.

En caso de dudas siempre es importante consultar en Google. Por ejemplo si vamos a comprar por Internet y no queremos problemas, es interesante observar comentarios y valoraciones de otros usuarios.