El progresivo despliegue de la tecnología 5G nos acercará a Internet de una forma inimaginable hoy en día. Pero, como toda nueva tecnología, debemos estar atentos a los nuevos riesgos que hay que tolerar.

Ventajas del 5G

1) Un aumento de la velocidad de transmisión

2) Una menor latencia, lo que implica un menor retraso en recibir respuestas desde otros sistemas

3) Mucha mayor flexibilidad, lo que significa que podrá gestionar mejor los dispositivos conectados al mismo tiempo.

4) Bajo consumo de esta tecnología, que permitirá su utilización en dispositivos pequeños y aislados.

Potenciales retos para la ciberseguridad

La Comisión Europea prevé que el despliegue del nuevo formato aumente la vulnerabilidad a ciberataques, ya que con unas redes 5G cada vez más basadas en programas informáticos, aparecerán más fallos en los sistemas que podrán ser explotados. Por ejemplo, los derivados de un desarrollo deficiente del software usado por los proveedores para gestionar las comunicaciones de sus usuarios.

Por otro lado, la gran dependencia respecto a un conjunto muy limitado de operadores aumenta la exposición a una posible interrupción del suministro.

¿Cómo nos afecta a nosotros?

La posición del usuario final, aunque pudiera resultar irrelevante en el gran juego de cifras que se maneja, o en la toma de decisiones de grandes compañías o países, es en cambio vital en el despliegue práctico del 5G en la sociedad.

Las redes 5G constituirán la futura piedra angular de nuestra sociedad digital. Por lo tanto, es esencial garantizar su seguridad. Tanto las autoridades como las empresas están trabajando para impulsar la implementación del 5G sin perder de vista los riesgos.

Fuente: OSI